Todo lo que te toman, en diez temas cortitos: el registro, los carteles, a cuánto podés ir, quién pasa primero, el alcohol, el cinturón y los pibes atrás, la moto y qué hacés si la embarrás. Se lee de una sentada y después te probás en el Examen.
10 temas, cortito y al pie 171 señales oficiales Examen para probarte
1 · El registro
Primero lo primero: manejar no es un derecho, es un permiso. Nadie nace sabiendo y el carnet no viene de regalo en las papas. Lo ganás rindiendo tres cosas: el médico, el teórico y el práctico.
Las clases, fácil
A motos y cuatris
B tu auto, tu camioneta
C, D, E laburo: camión, bondi, taxi
Para manejar un bondi o un camión te piden años de experiencia con la B y más controles, obvio: no es lo mismo llevarte a vos que llevar 40 personas. A los 16 solo ciclomotor. Ah, y si te mudás, actualizá los datos, no te hagas el distraído.
2 · La calle es de todos, el más frágil manda
Sacate de la cabeza eso de que el peatón «molesta». Es al revés: el peatón es el dueño de la calle y vos sos el que mete tonelada y media de fierro en el medio. Por eso casi siempre le dan la derecha a él, salvo que se mande cruzando con el rojo en la cara.
Del más frágil al más protegido
Peatón → Ciclista → Moto → Bondi → Auto → Camión
Cuanta más chapa te rodea, más te tenés que ocupar del que anda a pata.
3 · Los carteles: el idioma de la calle
El señalamiento es un idioma internacional: la forma y el color te dicen qué tipo de mensaje es antes de que llegues a leer el dibujo. Con eso solo ya zafás medio examen.
El código en cuatro frases
Redondas con orla roja te ordenan o te prohíben
Redondas azules te obligan a hacer algo
Rombos amarillos te avisan que se viene algo
Cuadrados azules o verdes te tiran data
Rombos naranjas hay obra en el camino
La doble amarilla no se cruza ni en broma, y la pintura del piso vale sola, aunque no haya ningún cartel parado al lado. El amarillo del semáforo es «frená si podés», no «metele que llegamos». Y si hay un agente de tránsito haciendo señas, el agente manda sobre todo: semáforo, cartel, lo que sea. La persona le gana al fierro.
Ojo con este detalle que toman: una señal de prohibición rige desde donde está plantada, no desde que la ves a lo lejos. Y romperla o taparla no es una travesura: es delito.
La lógica para acordarte: donde hay gente frágil, andás despacio. A la salida de una escuela vas a paso de hombre, en la autopista podés pisar.
Y ojo con esto que flashea a todos: a 100 km/h te comés 28 metros por segundo, y frenar de verdad te lleva más de 90 metros, casi una cuadra. Con el de adelante usá la regla de los dos segundos: cuando él pasa un poste, contá «mil uno, mil dos». ¿Llegaste antes? Estás pegado como calco en el vidrio.
5 · Quién pasa primero
La regla madre, grabátela: el que aparece por tu derecha pasa primero, siempre. No importa quién llegó antes ni quién tiene el auto más grande.
Las excepciones (en este orden)
Ambulancia, bomberos, patrullero en emergencia
La avenida le gana a la calle
El peatón en la senda pasa sí o sí
En la rotonda gana el que ya está girando adentro
En subida angosta pasa el que sube
Con PARE o CEDA al frente perdés la prioridad
Para sobrepasar: siempre por la izquierda, con el giro puesto, y mirando en orden: adelante, espejos, punto ciego. Nada de zigzaguear como en la General Paz un viernes.
Los dos errores que revientan esquinas: dar por hecho que el otro te va a dejar pasar, y no dejar pasar a nadie nunca. Ni vivo ni dormido: las dos terminan en chapa.
6 · Si tomás, no manejás
Hoy en la Provincia es Alcohol Cero: si manejás, ni una gota, ni «un vasito en el asado». El tema es que el alcohol te apaga justo el botoncito con el que te das cuenta de cómo estás: por eso el que «está fénix, tranqui» después de dos vasos es el más peligroso de todos.
Y desarmemos el mito de una vez: el café, la ducha fría y «salir a que te pegue el aire» no bajan nada de nada. Lo único que te devuelve la sobriedad es el tiempo. Otra: hacerte el vivo y negarte al control ya es infracción grave, no zafás por ahí.
Lo mismo corre para el sueño y los remedios que dan modorra: ese día maneja otro y listo, no es para tanto.
Si tomaste, ni en pedo manejás. Literal.
7 · Cinturón y pibes
Cinturón todos, siempre: adelante, atrás, y también para ir hasta el chino de la esquina. Los pibes van atrás con la sillita que les corresponde por edad y tamaño, no a upa ni «agarralo vos un toque». Micro escolar: cinturón en todos los asientos. El apoyacabezas a la altura de los ojos, que te salva el cogote si te chocan de atrás. ¿Y el celu? Ni lo mires: el mensajito puede esperar, el nene que cruza no.
El cinturón no es para que no te hagan la boleta. Es para llegar a casa.
8 · El auto y los papeles
Luces bajas prendidas siempre, de día y de noche: no son para que veas vos, son para que te vean a vos. Y cuando salís, estos papeles van con vos sí o sí, porque en cualquier control te los piden:
El kit completo
Registro vigente
Cédula del auto
Seguro al día
Oblea de VTV
Matafuego de 1 kg, sujeto y a mano
Balizas
El matafuego va agarrado y al alcance, no rebotando en el baúl abajo de las reposeras y la conservadora. Si algo se prende fuego tenés segundos, no un finde largo.
9 · Motos y cuatris
En moto no hay chapa, no hay airbag, no hay nada: la carrocería sos vos. Casco homologado y bien abrochado para los dos, el que maneja y el que va atrás, siempre, aunque sea hasta la esquina. Chaleco reflectivo y nada de auriculares: en moto el oído es un espejo más.
Dato que salva vidas: si un motoquero se accidenta, ni se te ocurra sacarle el casco. Eso lo hace un médico; vos podés lastimarlo más queriendo ayudar.
Y los cuatris: parecen juguete de balneario pero vuelcan fácil. Casco y chaleco obligatorios, carga máxima 40 kilos.
10 · Si la embarrás
Según lo grosa que sea la macana: multa, inhabilitación o arresto. Y el dato que más duele: si chocás mamado, el seguro se lava las manos y pagás todo vos, de tu bolsillo, en cuotas eternas. Encima, ante un choque se presume culpable al que no tenía la prioridad de paso: si venías haciéndote el piola, la ley arranca jugándote en contra.
Manejar bien no es solo no chocar: es que si algo pasa igual, la ley esté de tu lado y no enfrente.
¿Llegaste al final?
Ahora los carteles. Pasá por el Diccionario y después dale al Examen.